¿Qué es Kasbah Itran?

Kasbah Itran es un viaje que comenzó en el año 2000 cuando una familia berebere, la familia Taghda y dos amigos españoles decidimos asociarnos y poner en marcha juntos un pequeño alojamiento en lo que era una casa en ruinas a la orilla del río Mgoun, cerca del Kelaa Mgouna en el sur de Marruecos. Desde el principio tuvimos claro que las personas que iban a formar parte de esta empresa lo harían con las mismas  condiciones: la inversión inicial para comenzar el proyecto, el trabajo que suponía sacarlo adelante y los beneficios que generase, serían compartidos, a partes iguales, por todos los socios.
Este mismo planteamiento lo estamos aplicando a la hora de promover nuevos establecimientos en pequeñas poblaciones como Megdaz, donde hemos habilitado, en asociación con la familia Hassou, dos habitaciones en su tadart. Para los viajeros es una posibilidad de acceder al Marruecos mas auténtico.
Fruto de este trabajo ha sido la constitución en el año 2008 de una agencia de viajes en España, igualmente participada por socios de los dos continentes, que nos permite dar cobertura legal a todas nuestras actividades.

 

¿El viaje te muestra la realidad del país?

Muchas veces la amabilidad de la gente o los fantásticos paisajes nos impiden conocer la situación real de las zonas que atravesamos. Esto ocurre especialmente en los treks de montaña que discurren por las aldeas mas remotas de Marruecos. Debajo de las “postales” idílicas suelen encontrarse condiciones de vida muy difíciles para la población. Falta de atenciones sanitarias, elevadísimo índice de analfabetismo, duras condiciones de trabajo, son parte del paisaje que el viajero también debe conocer.

¿Que impacto negativo tiene?


El turismo es una potente herramienta que puede aportar soluciones a graves problemas pero que también puede ser su origen. En estos últimos años hemos sido testigos de importantes transformaciones en pequeñas poblaciones del Atlas: proliferación exagerada de hoteles, construcción en cemento sin respetar la arquitectura local ... y lo que es mucho mas grave: el turismo está generando cambios en los comportamientos de la población, especialmente del sector mas vulnerable, los niños. Llevar el turismo a zonas donde antes apenas existía exige una gran responsabilidad por parte del organizador y del viajero. Las recomendaciones siguientes, te ayudarán a evitar los errores que muchas veces se cometen por culpa de una buena voluntad mal entendida.

NIÑOS Y REGALOS: nuestra recomendación es que no se debe regalar nada a los niños y mucho menos dinero. La razón principal es muy fácil de entender:  ¿cómo veríamos nosotros que un turista que visita nuestra ciudad, se dedicase indiscriminadamente a hacer regalos a los niños sin el permiso de los padres?. Por otra parte este tipo de comportamientos provocan que el viajero sea visto como una “maquina” de dar cosas, perdiendose así la posibilidad de una relación espontánea, que no espera nada a cambio. Además promueven en los niños y jóvenes una educación en la que pedir parece mas rentable que trabajar o estudiar.
AYUDA: si quieres colaborar, la mejor forma es en forma de dinero a través de las organizaciones que trabajan en el país. Si de todas formas quieres entregar material escolar o ropa, un buen lugar para ello son las escuelas y si haces un trek los propios muleros y el resto del personal que os acompaña.
FOTOGRAFÍAS: parece una obviedad pero… pide permiso antes de sacar una foto. Las mujeres son especialmente sensibles a la hora de dejarse fotografiar, la razón es sencillísima: quieren salvaguardar su intimidad impidiendo que su imagen aparezca en un futuro en revistas de viajes, postales o páginas web.
IDIOMA: aprende las palabras básicas que te permitan, en bereber, saludar, dar las gracias, despedirte… . Para ello descárgate este practico vocabulario en PDF.
NATURALIDAD: Las ideas anteriores, obviamente, no son estrictas: tras un partido de fútbol con los chavales de una aldea invitarles a un refresco o unas "chuches" no tiene nada de perjudicial. Si hemos entablado conversación con una familia que nos ha enseñado como se hace el pan o su trabajo en el campo, pedirles que os hagáis una foto de grupo será bienvenido.

¿Puedo acercarme y vivir la cultura?


No hay nada mas útil para desprenderse de estereotipos y prejuicios que acercarse. Compartir un te, saludar a las personas que te encuentras paseando entre los cultivos, bromear con una pandilla de niños o compartir con las mujeres una torta de pan recién sacada del horno familiar, hacen que las falsas barreras culturales se desvanezcan rápidamente. En este sentido, desde Kasbah Itran y en todas las actividades que organizamos, intentamos propiciar al máximo este encuentro.Viajar es por encima de todo aprender. Aprender de las poblaciones locales y a su vez, estas del viajero.

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